Oliverio Girondo: Vanguardia argentina

Oliverio Girondo fue un poeta argentino nacido el 17 de agosto de 1891. Proveniente de una familia de buena posición que le permitió hacer sus estudios en Europa donde vivió unos años antes de volver a capital federal a estudiar derecho. La poesía vanguardista, en la cual Girondo fue ícono dentro de este movimiento latinoamericano, se caracteriza por ser provocativa, tener toques humorísticos, tener la idea fundamental de novedad y originalidad, entre otros aspectos muy poco frecuente en la poesía modernista previa. Comenzando por el trabajo del autor, el papel que propone dentro de sus escritos es remarcado por la necesidad de mostrar un efecto corporal basado en la erotización y la destrucción corporal dentro de este mismo ámbito.

La idea de “hablar de Girondo” nos remonta a un momento de cambio tanto en la literatura como en todo movimiento artístico, donde se ponía en duda un concepto fundamental en la historia “¿Qué es el arte?” o mejor: “¿Qué o quién define el arte?”


“Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.” (Girondo: 1932, pág. 7)

Este poema se titula “Poema 12” y  forma parte de Espantapájaros¸ su tercera colección de trabajos donde nos demuestra, no solo en su contenido, sino también en su forma, como la poesía tradicional ya no era comparable desde ningún punto. La vanguardia nos traía una manera diferente de expresar y también de leer. En el caso de este poema en particular se focaliza la repetición en cada línea del pronombre personal “se” el cual funciona en este caso como inicio de los actos que se proponen a realizar estos individuos. Comenzando con un segmento  sensitivo, tal vez naturalizado dentro de la poesía romántica: “Se miran, se presienten, se desean…” (Girondo: 1932, pág. 7), el texto nos lleva a lo que podría interpretarse como un encuentro entre dos amantes que pasan, de una manera gradual, a tener relaciones. Sin embargo se escapa de las clásicas metáforas del modernismo, no sin antes centrarse en estos aspectos sexuales más explícitos de los cuales hablábamos antes: “…se penetran, se chupan, se demudan…” (Girondo: 1932, pág. 7), comenzando a hacer uso de metodologías y palabras del tipo técnico referidas a actos de carpintería o hasta trabajo ingenieril  como “atornillan”, “remachan”, “incrustan” e incluso “sueldan”, continuando también con algunas alegorías a actos violentos retomando esta idea de “destrucción corporal” en palabras como “asesinan” o “desgarran” terminando con un concepto de “entrega” donde nos da a entender que este acto es violento, sí, pero está relacionado con el aspecto poético que da a lugar al amor.

Ya con este ejemplo podemos ver como se formaba mayormente esta idea artística para el vanguardismo o, mejor dicho, para el pensamiento sobre este arte según Girondo. La poesía modernista, en cambio, se caracterizaba por la importancia en la estética, tener un lenguaje pulcro y muy cuidado, una corriente multidisciplinar, rechazo a la realidad, una actitud más melancólica, poemas con un estilo más musical y, en algunos casos, ser Influencia de la mitología grecolatina. Aspectos muy puntuales que hacían a la poesía muy estructural y monótona, los cambios que trajo la vanguardia fueron de suma importancia. Ya no todo era igual, o por lo menos no debía serlo. Se hablaba de desafiar estéticamente a lo establecido y a la gente de clase alta que imponía estas formas.

Pero: ¿Cuándo se es arte? No esperemos siempre que lo diferente sea lo mejor, o que estancarnos en el mismo movimiento o estructura nos mantenga satisfechos. El arte cambia, muta, se deforma y, a veces, vuelve a sus raíces. Oliverio Girondo fue un expositor que cambio la manera de crear y percibir a la poesía, y es por eso que fue, es y será, uno de los escritores más importantes de nuestro país.

Mariano Vera

Bibliografía:

Girondo, Oliverio (1932). “Poema 12”, Espantapájaros (al alcance de todos).Buenos Aires: Ed. Proa.

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