“Rompan Todo”: Subjetividad y ausencia.

El 16 de diciembre de este año se estrenó por la plataforma de Netflix un documental donde se pretendía contar la historia del rock latinoamericano, o más específicamente hispanoamericano, desde sus comienzos hasta la actualidad. Producido por el cantautor Gustavo Santaolalla, el show cuenta con 6 episodios donde se repasa lo más influyente dentro del movimiento musical que comenzó a despertar entre las décadas de los 50´s y 60’s. El programa empieza moviéndose dentro de una estructura muy simple y lineal donde se cuenta paso a paso los cambios y el porqué de estos. Este aspecto concuerda con las situaciones sociopolíticas que ocurrían en Latinoamérica, sin embargo el enfoque subjetivo que le da la mirada de Santaolalla, nos deja de lado, o muy poco nombrado, bandas y artistas que fueron totalmente importantes para la historia del rock, así como géneros completos que se descartaron, tal vez por una idea de tiempo, pero más que nada porque no le habrán parecido pertinentes al productor (gran error).

Gustavo Santaolalla

Como dije anteriormente la manera en la que se cuenta, ese aspecto lineal donde se marca que los comienzos del rock se dieron con adaptar algunas canciones del inglés al español en México más que nada, es algo totalmente sólido. El paso para comenzar a consolidar esa movida latina dentro de las décadas de los 60´s y 70´s más que nada con bandas en Argentina como Los Gatos, Vox Dei, Manal, Pappo´s Blues y Almendra (primera agrupación del “flaco” Spinetta) está muy bien marcado. La policía complicando la situación y el inevitable rechazo por parte de la sociedad a la comunidad hippie junto con sus publicidades sobre lo dañinos que eran, tanto acá como en México, fueron conceptos muy bien manejados. Hay que entender que las bandas en el resto de Latinoamérica recién estaban empezando a crearse, en Uruguay  o en Chile más que nada, mientras que en los países centroamericanos el rock no era un sonido muy fuerte.

Norberto Aníbal Napolitano “Pappo”

Continuando con los aciertos de esta serie, el trabajo que se hizo comparando los marcos históricos oscuros, tanto en nuestro país como en el resto del continente, con la censura y la persecución dentro del rock fueron otro punto fuerte del documental. Las dictaduras desplazando y persiguiendo bandas, la muerte de Allende junto la tortura y el asesinato del gran Víctor Jara en Chile, la “fuga” de artistas como León Gieco, Charly García y el mismísimo Santaolalla de la Argentina por amenazas; las fuerzas armadas reprimiendo y las guitarras que no hacian silencio en ninguna parte del mundo.

El surgimiento del movimiento underground dentro de nuestro país se dio como un vistazo pero fue algo completamente necesario, bandas como Los Violadores, Sumo y Los Redondos nos dieron esa explosión musical y esa lucha contra algo que tenía que terminar e inevitablemente pasó, porque el arte siempre prevalece.

Los Violadores

Pero esto era recién el comienzo del documental. Cuando el rock latinoamericano se estableció como un acierto comercial se empezó a hacer un apartado de ciertos movimientos y artistas tan importantes  que no se podían descartar. Las diferencias con Charly hicieron que se cuente solo su etapa más lucrativa, lo mismo con Fito Paez y Andres Calamaro. Muy poco se habló de Miguel Abuelo, casi nada de Los Redondos, cuyo potencial fue de los más grandes en la historia. La inexistencia de un periodo más enfocado en el punk en Argentina con bandas como 2 Minutos o Flema, que les llegaron mucho a los jóvenes, igual que la música del “Pity” Álvarez, (quien dijo una vez que Santaolalla estaba “sobrevalorado”), un personaje muy influyente para el público rockero de principios de este milenio. Agrupaciones como Divididos, Las Pelotas, Rata Blanca, Hermética, entre tantas otras que no fueron siquiera nombradas. Se hizo un enorme enfoque a Gustavo Cerati pero muy poco a Virus y a Federico Moura. Tampoco me gustaría dejar de lado, como el mismo documental hizo, la trayectoria entera de Spinetta, especialmente el muy importante concierto de “Las Bandas Eternas” donde tocó con la mayoría de estos artistas.

También se dejó totalmente afuera no solo a muchos músicos de países donde se focalizaron, sino también todo lo referido a Brasil, se puede decir que sí que es otro idioma, que fue otro movimiento, pero fue altamente influenciado y al mismo tiempo le dio mucho al rock argentino, se pueden ver muchos covers brasileros en artistas como Pedro Aznar o en bandas como La Bersuit.

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Hay algo que hay que comprender, el arte en general, no solo la música, siempre se juzga desde un punto de vista muy subjetivo, la mirada del creador de una serie, sea documental o no, siempre va a tener su punto de vista, y su idea de que entra y que no siempre va a ser algo que no va a poder ser tomado de una manera totalmente objetiva. Sin embargo siendo Santaolalla el productor, una persona que vivió toda esta etapa tendría que tener un ojo más crítico y menos posicionado en lo que fue para él trascendente o no.

El final del documental, por otro lado, nos dio una idea de que el rock no se reconoce tal cual es, ya no es el mismo descontrol con guitarras eléctricas como estandarte, y que ahora se está recreando como una actitud antes que un género específico. Habrá que esperar, a ver si realmente nos depara otro artista como los músicos talentosos que poblaron nuestras tierras latinoamericanas.

Cerrando igual que el documental y en palabras del gran Charly Garcia:

“Say No More”

Mariano Vera

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